COLUMNA HUESPED
No se murió la Chapoy
Por: Luis Alberto Viveros
Ni ganas dieron de navegar por las diversas redes sociales el fin de semana que termina.
Era un moridero de gente como para asustarse. Saramago el viernes, Carlos Monsiváis el lunes, la Chapoy tuvo tantos “tuiters” que también pensé se nos había adelantado.
Pero no, como siempre dicen, las muertes recordadas vienen en tercias y la Chapoy ni con mucho llega a los niveles de los dos enormes monstruos de la literatura hispana y tampoco se murió, simplemente la corrieron de TV AZTECA.
Saramago me gustaba por provocador. Lo que más recuerdo de él es la definición del mundo de hoy gobernado por los ricos: Plutocracia. En eso estamos.
Monsiváis me molestaba por “izquierdoso”, pero su inteligencia brillante, cáustica e incómoda para muchos vaya si atraía.
De Saramago he leído un par de libros. De Monsiváis quizá uno por allá en los tiempos de la Prepa. Prefería escucharlo en sus intervenciones con López Dóriga o en la radio cuando había oportunidad.
Aquí en Hermosillo supe el sábado a medio día, cuando un chamukísimo amigo me informaba el deceso de uno de los yernos del alcalde de nuestra ciudad capital en Sonora, Javier Gándara Magaña.
Se trata de Cosme Almada, muchacho joven, agricultor sinaloense y esposo de Ana Marcela Gándara Fernández, hija de Javier y de Marcela.
Al chico lo asesinaron presuntamente en un intento de secuestro al que se resistió allá en Sinaloa, de donde era originario.
La noticia impacta sí por la cercanía con el alcalde hermosillense, pero también por la irremediable inseguridad del vecino estado y los eventos policiacos ocurridos, a días de celebrarse elecciones a gobernador.
Se esperaría no fuese el clima que imperará para las elecciones del 2012, porque no estoy seguro México podría resistir años como los sufridos entre el 93 y el 94.
Nada hay escrito sin embargo y los signos de los últimos meses, auguran un contexto de incertidumbre y zozobra para la inminente elección presidencial.
El “jaqueo” de la cuenta en “tuiter” a la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes y el agarrón mayúsculo del ex dirigente nacional del PAN, Manuel Espino y el secretario del trabajo de Felipe Calderón, Javier Lozano, vaticinan un pésimo clima electoral.
Aquí en Sonora y a nivel local, las cosas no son para nada halagüeñas. Los enconos suben de tonalidad y se vuelven a manifestar en desplegados periodísticos.
Mientras el gobierno del estado celebra un evento magno en Ciudad Obregón, en el marco del conflicto por el agua donde por la multitud reunida se presume la controversia dejó de serlo, los contrarios contraatacan, no en el mismo terreno sino con desplegados acusando corrupción en licitaciones en la Secretaría de Educación Pública del Gobierno Estatal.
Las cosas no están en el mejor momento para la convivencia de grupos antagónicos en la entidad y la falta de quehacer político en Héctor Larios, el responsable de generar equilibrios y gobernabilidad está fracasando en el intento.
Lo grave es que el fracaso no es atribuible a falta de capacidad, que la tiene, sino a la satisfacción de ambiciones personales de corte electoral con las que pretende ganar o la candidatura a alcalde de Hermosillo o en su defecto la de senador.
En consecuencia ha comenzado, luego de una fase de inamovilidad sospechosa, a manifestar acciones y embates muy claros, contra Javier Gándara al involucrarlo en la ilusa posibilidad de ser candidato a senador.
También intenta quitarse de encima al secretario de seguridad pública estatal Ernesto Munro dejando correr una serie de versiones respecto a cuestiones alejadas del quehacer público del funcionario.
Igual es el embate en contra del secretario de infraestructura urbana en el gobierno de Padrés; José Inés Palafox Nuñez, a quien ve como su enemigo personal.
Y finalmente, la joya en esta corona que se quiere colocar como única posibilidad real de llegar al Senado, la colocó en la faz del secretario de educación, Oscar Ochoa Patrón.
Lo más lamentable del asunto es el aliado que se busca para operar estas estrategias de debilitamiento de sus adversarios en el panismo local, a quienes percibe como meros aldeanos comparados con su innegable experiencia como grillo nacional.
Apenas el jueves pasado cenaba con el diputado Roberto Ruibal Astiazarán y como consecuencia el fin de semana se percibieron los tufos de la operación de allegados a Larios para disparar balas de estiércol por todos lados.
Como sucede casi siempre, la información de esta operación de Larios Córdova suele venir de las mismas oficinas de la secretaria de gobierno, donde incluso ni sus colaboradores mismos están ya conformes con lo que se le ocurre y ordena.
Héctor Larios inició ya la fase dos de su estrategia para llegar a candidato y va de frente y a donde tope, si no, al tiempo.
Lavadero. . .
Alguien preguntaba los pronósticos respecto a las dirigencias municipales en el PRI de Sonora. . . queda claro que en Hermosillo todo apunta a la figura de Ulises Cristópulos Ríos. . . Flor Ayala aunque quisiera, entrará en una etapa de intensidad judicial que no le permitirá el escenario, aunque tenga, indiscutiblemente la capacidad. . . en Guaymas, ahora que están de moda las metáforas astrológicas, los planetas parece están alineándose en torno a la posibilidad de Pedro Romano Terrazas.
El diputado Ernesto de Lucas Hopkins se lleva este lunes a 50 niños a ver jugar a los Yanquis contra los DiamondBacks. . . es parte de la promoción que hizo con la Fundación Volando Juntos, con la que vienen pronto otras actividades importantes. . . entre ellas un posible Record Guiness.
CARPE DIEM
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